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El padre Carlos Borges en Barquisimeto: erotidia y misticismo

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  Pbro. Dr. Carlos Borges Requena (1867-1932) Omar Garmendia G. A finales de 1914 llega a Barquisimeto el sacerdote Carlos Borges, nombrado como teniente cura de la iglesia de la Inmaculada Concepción. Se trataba de un celebrado personaje que venía rodeado de ciertos y forzosos rumores de los que se hablaba en voz baja por su reputación de eclesiástico y poeta, que con sus versos y su vida disoluta había escandalizado a la sociedad de su época. Con su negro hábito talar caminaba con pasos pausados por las silentes calles de la ciudad. Postigos de ventanas se abrían disimuladamente para verlo pasar y algunos índices de manos sensibles se dirigían a quien era objeto no solo de ciertas murmuraciones, sino también de admiración ante el sacerdote y lírida que había llegado a la localidad. Carlos Emilio de los Desamparados Borges Requena, hijo de Juan Pablo Borges y de Carlota Requena, fue sacerdote jesuita, escritor, ensayista, orador, músico, serenatero y al mismo tiempo poeta de e...
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UN AIRE DE MISTERIO EN EL VIEJO MERCADO Cuentan que en el sitio donde se construiría el mercado en Barquisimeto llamado de las Cien Puertas por parte del general Jacinto Fabricio Lara en 1888, al comenzar a cavar la tierra para colocar los cimientos que habrían de soportar el inmenso y pesado edificio, los obreros se encontraron con una roca que se les hizo resistente a los repetidos embates de los picos, palas, chícoras y toda clase de herramientas y procedimientos para romperla y poderla retirar. Luego de varios días de insistentes y fatigosos intentos de lucha contra la enorme piedra, esta seguía en su lugar, intacta y con el consiguiente disgusto del constructor del mercado, don Domingo Fernández, quien además era médico. Una oscura noche, ya apagados los parpadeantes faroles de carburo de la solitaria calle Ilustre Americano, venía en su mula el doctor Fernández en camino de regreso luego de visitar un enfermo y al pasar frente al lugar donde se construiría el mercado, justo en do...
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  EL DIARIO DE BUCARAMANGA Y EL SUICIDIO DE PERÚ DE LACROIX Jean Louis Michel Perú de Lacroix Massier nació en Montelimart, Francia, el 14 de septiembre de 1780. Muy joven fue soldado y de 1810 a 1812 sirvió a Napoleón, bajo las órdenes de Mural. Pasó luego a la campaña de Rusia, y antes de la batalla de Leipzig partió a Inglaterra, en comisión reservada, para averiguar los planes de Luis XVIII. Por entonces tomó el aristocrático apellido de Lacroix En 1828 acompañó al Libertador durante su permanencia en Bucaramanga hasta la disolución de la gran Convención de Ocaña, donde llevaba un diario o apuntes de todos los episodios del servicio oficial, y muy especialmente de la vida privada del Libertador. En 1835, Perú de Lacroix, entonces en Caracas, en casa del marqués del Toro, se ocupó en corregir sus manuscritos, bautizados con el nombre de Diario de Bucaramanga, manuscritos que desde aquel tiempo han andado en Caracas de mano en mano, hasta perderse las huellas de los originale...
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  ELADIO DEL CASTILLO UN SABIO BARQUISIMETANO Dr. Omar Garmendia G.   Hubo un tiempo cuando un sabio habitaba en Barquisimeto. Era uno de esos hombres de catadura antigua, de costumbres austeras y provincianas, médico y paleontólogo, botánico y zoólogo, astrónomo, políglota y de prolongados afanes en la educación y la cultura, todo lo cual formaba parte de su filosofía personal y su don de vida. De complexión delgada, erguido, de ojos claros y brillantes que denotaban confianza y optimismo, la vida del doctor Eladio del Castillo, transcurría entre la penumbra conventual y fresca de su casona colonial, donde años antes, en 1821, había pernoctado el Libertador Simón Bolívar, enclavada en la calle Libertador (hoy carrera 19 entre calles 21 y 22), rodeado de libros y raros objetos y sus actividades educativas en el Colegio Federal de Primera Categoría y otras importantes instituciones de la ciudad y fuera de ella. Desde esa casa mantuvo una intensa correspondencia con diversas...