ELADIO DEL CASTILLO UN SABIO BARQUISIMETANO
Dr. Omar Garmendia G.
Hubo un tiempo cuando un sabio habitaba en
Barquisimeto. Era uno de esos hombres de catadura antigua, de costumbres
austeras y provincianas, médico y paleontólogo, botánico y zoólogo, astrónomo,
políglota y de prolongados afanes en la educación y la cultura, todo lo cual
formaba parte de su filosofía personal y su don de vida.
De complexión delgada, erguido, de ojos claros y brillantes que denotaban confianza y optimismo, la vida del doctor Eladio del Castillo, transcurría entre la penumbra conventual y fresca de su casona colonial, donde años antes, en 1821, había pernoctado el Libertador Simón Bolívar, enclavada en la calle Libertador (hoy carrera 19 entre calles 21 y 22), rodeado de libros y raros objetos y sus actividades educativas en el Colegio Federal de Primera Categoría y otras importantes instituciones de la ciudad y fuera de ella. Desde esa casa mantuvo una intensa correspondencia con diversas instituciones y personalidades, entre ellas Camille Flammarion, connotado científico y escritor francés de fama por esos tiempos.
Fue discípulo de los doctores Adolfo Ernst, Elías Rodríguez, Simón Womesele, Marín Herrera, Antonio José Villegas, Alejandro Frías Sucre, Adolfo Frydesher y Francisco Antonio Rísquez. Igualmente, en Caracas, hizo estudios de astronomía con el ingeniero y astrónomo caraqueño Dr. Luís Ugueto Pérez. Una vez graduado de médico, ejerció su profesión en Yaritagua durante 7 años y luego se trasladó a Barquisimeto. En esta ciudad se dedicó fundamentalmente a la medicina preventiva más que la curativa.
Consejos de salud del doctor Eladio del Castillo
Dentro
de su filosofía personal, el doctor Del Castillo profesaba aquellas costumbres
y prácticas que en su larga experiencia como persona y como médico le dictaba
el conocimiento dirigido hacia la conservación de la vida en salud. Cada individuo
en función de sus particularidades y situaciones personales, como la edad o el
estilo de vida, permite disfrutar de un bienestar físico, mental y
social.
En
entrevista que le hiciera Modesto Izquiel
en 1951, decía el doctor del Castillo que vivir es un arte y una de las
raras ramas de la medicina. Mencionaba, a su vez, diferentes libros y obras
donde están contenidas las fórmulas de vida que permiten vivir largos años
saludablemente. Indica varios consejos saludables que recomienda para vivir
mucho. Y lo dice quien, para el momento de la entrevista, el doctor del
Castillo, frisaba los 80 años de edad.
Decía
el doctor del Castillo que el esqueleto humano es algo que debe preservarse por
ser el sostenedor de órganos y músculos y con lo que se logra la longevidad,
por lo que morirse joven -dice del entrevistado doctor del Castillo- es una
demostración de imperdonable tontería, pues, al contrario de los antiguos
griegos, para quienes el que moría joven era el amado de los dioses, resulta
antifilosófico.
El
inicial consejo que brinda y recomienda el doctor del Castillo pertenece a
Pitágoras y es sencillo y barato: consiste en tomar todos los días en las
comidas, una cucharadita de miel de abejas, lo cual reafirma lo que la
dietética actual considera una gran fuente vitamínica. También nos recuerda
otro consejo ligado al anterior y consiste en tener en cuenta y cuidar la
generosidad de esos pequeños insectos y su organización, que hoy en día están
amenazados por la avasallante e ingrata civilización mecanizada e
industrializada. El segundo consejo refiere huir en lo posible de los golpes
morales, causa fundamental de la muerte. Un tercer enemigo de la longevidad,
nos lo dice el doctor del Castillo dentro de sus amables consejos, está el
café. El café negro, que marchita el corazón, como el amor pasional -dice- y lo
ha proscrito de su esfera doméstica. (Izquiel, Modesto, 1951, p.p. 26-27).
Dedicado a la ciencia, la educación y la cultura,
se especializó en botánica, zoología, mineralogía, astronomía, agrimensura y en
distintos idiomas como el francés, italiano, alemán, latín, griego y esperanto.
Este último aspecto, el poliglotismo,
era
el reflejo del interés en el que discurría su vida y la de muchos personajes
cultos y que no dejaba de influir en el pensamiento de los intelectuales
sensibles de esa época.
Vale
la pena destacar que el doctor Eladio del Castillo era el único en Barquisimeto
que hablaba, escribía y dominaba perfectamente el idioma denominado esperanto,
el cual aprendió en esta ciudad por intermedio de un joven que le trasmitió los
primeros rudimentos y luego por el intercambio epistolar con conocedores de esa
lengua en distintos países, así como la adquisición de libros extranjeros que
solicitó traer desde Caracas, España y otros países europeos. Hizo consultas a
distintas personas que lo apoyaron y ayudaron en su aprendizaje, entre ellos
Lisandro Alvarado, pese a que no contaba como conocedor de ese idioma. Producto
de esas indagaciones compuso una gramática del esperanto, que permaneció
inédita.
El esperanto es, o pretende
ser, un idioma internacional ideado para hacer posible la comunicación entre
los hombres de todos los pueblos de la tierra en pie de igualdad, lo que
representa en realidad una utopía. Fue creado por el polaco Ludwik
Lejzer Zamenhof en 1887 y cuya intención fue crear una lengua neutral más
adecuada para la comunicación internacional, capaz de expresar todos los
matices del pensamiento humano (https://es.wikipedia.org/wiki/Esperanto).
No aspira el esperanto suplantar una cultura idiomática en general, sino el de
ser un instrumento para llegar a todas las culturas. Por el uso del alfabeto
latino, su gramática sencilla y lógica, por la ingeniosa manera de obtener un
sinnúmero de palabras partiendo de pocas raíces, y por el carácter
internacional de su vocabulario, el esperanto es un idioma que se hace fácil de
aprender (http://esperanto.net/info/baza_es.html).
La labor docente del doctor Eladio del Castillo
Interesado en la docencia, fundó en Barquisimeto,
en 1894, el Colegio “Wohnsiedler” con el doctor Teodoro Barreto. Junto con el Dr. Ramón
Wohnsiedler, Ananías Cote, Sinforiano Mosquera Suárez y Jesús María Torrealba,
funda también el “Colegio Barquisimeto” el 1º de enero de 1906 el cual funcionó
hasta 1911. En dicho colegio enseñó por algún tiempo el esperanto. El rector de
ese colegio fue el propio don Eladio, acompañado por el doctor Jesús María
Torrealba como vice-rector; como auxiliar don Ramón Wohnsiedler y entre los
profesores se contaban el doctor Ananías Cote y Sinforiano Mosquera Suárez. La
particularidad de esta institución educativa reside en el hecho de que sus
profesores, en una labor altruista que los honra, no cobraban estipendio
alguno.
Publicaciones y reconocimientos
Publicó en periódicos y revistas diversos
artículos de carácter cultural y poesía, tales como Yaritagua, orígenes de
su cultura y su civilidad; En pro de la cultura; Versos a un amigo; Versos
a mi madre, entre otros.
Dedicado a la ciencia, la educación y la cultura,
se especializó en botánica, zoología, mineralogía, astronomía, agrimensura. En
el plano científico se dedicó a la recolección de plantas, minerales y piezas
paleontológicas y publicó trabajos sobre el termómetro médico, el gusano de
seda y su utilidad, el cerebro, el sueño y los sueños, el agua potable, la
moneda y los microbios, las bebidas aromáticas y su utilidad, la boca y su
higiene, las manos y su aseo, la necesidad del sueño, los mastodontes del
estado Lara, el semeruco de Barquisimeto y las plantas exóticas. En 1918 funda
la Biblioteca Bolívar.
Fue galardonado por la Sociedad Astronómica de
Francia por el estudio del eclipse
total de sol de 1916. En el ámbito
nacional fue reconocido por la Academia Nacional de la Historia, la Federación
Médica Venezolana, el Episcopado Nacional, el Colegio Médico del estado Lara y
el Concejo Municipal el cual lo nombra Hijo Benemérito del Distrito Iribarren
del Estado Lara.
Luego de más de 45 años dedicado
fructíferamente a la docencia, la cultura y la ciencia, este sabio silencioso y
lleno de vida se jubila en 1939, dedicándose en el tiempo de la paz del retiro
a sus escritos e investigaciones. 21 años después muere en Barquisimeto el 20 de febrero de
1960 a los 93 años.
DOCUMENTOS CONSULTADOS
Esperanto
[Documento en línea] Disponible: https://es.wikipedia.org/wiki/Esperanto (Consulta: 28-11-2020).
Esperanto.Net.Multlingva
Inform-Centro pri Esperanto [Documento en línea] Disponible: http://esperanto.net/info/baza_es.html
(Consulta: 28-11-2020).
Izquiel,
Modesto (1951). Contribución biográfica para la historia de la cultura
larense. Esquemas biográficos. Caracas: Ävila Gráfica.
Montilla,
Belky [Documento en línea] Disponible: https://www.facebook.com/groups/yaritaguaysupatrimoniocultural/permalink/3078049352211117 (Consulta:
22-11-2020)
Páez,
Lisbella, 18-07-2020 [Documento en línea] Disponible: http://yaracultura.blogspot.com/2010/07/eladio-del-castillo-hombre-de-ciencia.html
(Consulta: 22-11-2020)
U.E.N. Eladio del Castillo [Documento en línea]
Disponible: https://eladiodelcastillo.es.tl/Dr-.--Eladio-del-Castillo.htm

Saludos mi estimado ...pero según tengo entendido el era nativo de yaritagua estado yaracuy y no barquisimetano y según su reseña también lo dice nativo de YARITAGUA
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